De
mentiras y piedades
Hay
preguntas que nunca deberían hacerse. También hay frases que, el solo hecho de
pronunciarlas, te hacen presagiar un final infeliz.
Sin
embargo sucede. Y todo el castillo que vas construyendo de pura roca, se
convierte en un castillo de naipes a merced del viento; del viento de duda que
acompaña a unas palabras que nunca esperaríamos. Y es entonces cuando todo lo
que protegíamos tras los muros del castillo corre el riesgo de desvanecerse.
Si
hay algo que pueda odiar es la mentira. Sobre todo cuando no es necesaria.
Quizás no me conozcas tan bien como crees. Eso, aún debes aprenderlo.
Acepto
el hecho de que somos quienes somos, con toda la carga que la vida nos ha
echado encima. Cada uno con nuestro pasado. Por eso, jamás podré reprocharte
nada, puesto que nada se puede cambiar de esa vida anterior.
Pero
el futuro es otra cosa. Hay que construirlo firmemente y tender puentes sólidos
que aguanten las tormentas más duras que seguro vendrán. Pilares recios que
soporten los envites más fieros. Porque, no nos engañemos, de existir un futuro
común, no puede ser de otra manera. ¿Acaso concibes un tiempo en el que tú y yo
podamos caminar juntos de la mano, sin miedo a nada y en el que, de repente,
aparezca la duda; o peor aún, la mentira?....
No
quiero mentiras piadosas. La piedad déjala para los que no tienen fuerza de
corazón y de ánimo. Yo me siento fuerte, capaz de beberme mis propias lágrimas
en silencio cuando me digas que, un tiempo atrás, fuiste cómplice del amor de
otro hombre. En un tiempo en el que tú y yo, ni siquiera presagiábamos que
pudiese existir un "nosotros".
¿Crees
que no duele saberlo? Pero créeme, no es comparable ese dolor con el de
descubrir un engaño. Todo se te viene abajo y pone sobre la mesa tantas
"verdades" que ya habían sido aceptadas.
Hay
preguntas que nunca deberían hacerse; o al menos, nunca antes de que el dolor
de la duda haga peligrar nuestro futuro. Pero cuando esa pregunta se produce,
debemos estar preparados para la respuesta. Yo lo estoy. Por eso, te hago, de
vez en cuando, alguna pregunta incómoda. Sabiendo que, de haber una respuesta
incómoda, podré mantener el control de la situación y aceptar que se me pare,
temporalmente, el corazón.
Ahora,
las preguntas vuelven a flotar.
Sé
que no hay mala intención. Si lo sospechara, ya no tendría sentido esto que
escribo. Sé, que cuántas veces se haya podido producir, ha sido para evitarme
dolor. Pero ¿Tienes una idea del dolor que puedo tener ahora?
Sí
quiero dejar claro tres cosas. Una, que sólo hay posibilidad de andar un nuevo
camino si, cuando me toque dar el paso, estoy seguro de pisar en firme. Dos,
que una vez que lo dé, no habrá vuelta atrás. Tres, que te quiero por encima de
todo y eso es lo que me hace sopesar y tratar de huir de esa maldita frase que
pone punto final a tantas cosas hermosas. Esa que dice "LO SIENTO".
Por
favor, sé que no tengo derecho a nada y, por eso, nada puedo pedir; pero hoy me
voy a tomar la libertad de pedirte algo: SINCERIDAD. Por una razón: PORQUE TE
AMO
Hay
tantas preguntas en el aire...
Otra
vez ante nosotros lo que se supone que debería ser un período de descanso, de
esparcimiento, de compartir, de disfrutar y olvidarnos de lo cotidiano.
Pero
eso debe ser para otros seres humanos, quizás los más mediocres, los
"felices" o los imbéciles...Cada uno, a su manera, sólo aspira a su
día a día.
No
es que no dé gracias a Dios por tener un día a día, al contrario, pero debe
estar poniéndonos a prueba.
Lo
peor es que sabemos qué es lo que se avecina por experiencias de años
anteriores.
Ausencia,
sobre todo. Un cuerpo, una mente, un corazón, reclamando a una persona que no
está, aunque ese "no estar", por consolarme, sea provisional (Hay
otras personas que tienen los mismos sentimientos pero son definitivos)
Yo,
al menos, alimento tu ausencia con esperanza, ¿cómo si no?
Es
un continuo pensamiento que me lleva a ti. Es como si me envolvieras y me
recordaras permanentemente que no estás.
Los
sentimientos, los pensamientos, las dudas, los celos, todo mezclado sin una
mirada cómplice que me transmita serenidad, paz,...que devuelva un poco de
armonía a la locura que reina en mi cabeza.
Me
faltarán respuestas para dar, me faltarás tú.
Quizás,
la mejor respuesta sea no preguntar. Confiar y esperar que todo esté intacto a
la vuelta. Que tu amor no se haya devaluado, que mi amor siga dando intereses
en esa cuenta conjunta de nuestro particular banco.
No
puedo dejar de escribir, pero tengo que hacerlo. Las ideas se amontonan y
trataré de ordenarlas en este verano infinito.
No
estoy aquí porque me trasladé a tu corazón.
Ahora,
cuando la rutina estresante me da un respiro o cuando la angustia me oprime
hasta dejarme sin aliento, me asomo a este rincón que sólo tú y yo entendemos.
Eres
un pensamiento constante, un latido eterno a ritmo de bolero, una lágrima que
no deja de brotar.
Mis
manos van hacia ti sin llegar a alcanzarte.
Te
abrazo y no quiero cerrar los ojos por miedo a que al abrirlos ya te hayas esfumado.
La
memoria de mis labios no me traiciona y saben, lo han sabido siempre, cual es
el beso esperado.
Mis
ojos se vuelven ciegos por no querer ver más realidad que la que desean tener
delante y no quiero oír otra voz que no sea la tuya, otra risa que no te
pertenezca.
No
sé si soy valiente por estar donde estoy o, por el contrario, soy un cobarde
por no estar donde quiero estar.
Estoy
confundido y, lejos de aclarar mi mente, la niebla de sentimientos se espesa
cada vez más.
Esta
locura, divina locura, me posee como tú.
Podría
morir en tus brazos con solo saber que estarás ahí para abrazar mi alma
desnuda...
Podría morir en tus brazos sabiendo que tu mirada se quedará impregnada en mi corazón por toda una eternidad...
Podría morir en tus brazos grabando en mi retina tu hermoso rostro como aquel día en que te conocí...
Podría morir en tus brazos escuchando tu respiración como cuando me amabas al dulce ritmo de nuestros cuerpos...
Podría morir en tus brazos sintiendo tus manos en mi piel, perdiéndome en tu piel con cada caricia...
Podría morir en tus brazos pensando en que tus labios me volveran a besar con aquella locura...
Podría morir en tus brazos sabiendo que lo último que vere será el reflejo de este gran amor en tus ojos...
Podría morir en tus brazos sabiendo que tu mirada se quedará impregnada en mi corazón por toda una eternidad...
Podría morir en tus brazos grabando en mi retina tu hermoso rostro como aquel día en que te conocí...
Podría morir en tus brazos escuchando tu respiración como cuando me amabas al dulce ritmo de nuestros cuerpos...
Podría morir en tus brazos sintiendo tus manos en mi piel, perdiéndome en tu piel con cada caricia...
Podría morir en tus brazos pensando en que tus labios me volveran a besar con aquella locura...
Podría morir en tus brazos sabiendo que lo último que vere será el reflejo de este gran amor en tus ojos...
◄Ŧц дחġеŁ ĜΰąŕđїấΩ►
◄Ŧц дмðř мё šαłνα, ỵ мё đëνцếłνε łǿš śŭěйợś►

No hay comentarios:
Publicar un comentario